Salarios en caída y fuerte ajuste presupuestario
Salarios en caída y fuerte ajuste presupuestario
Advertimos sobre el profundo deterioro que atraviesan las universidades nacionales, marcado por la pérdida sostenida del poder adquisitivo de los salarios y un recorte significativo en el presupuesto educativo.
Según el informe de situación del sistema universitario, desarrollado por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Inovación y la Federación de Docentes de las Universidades, los salarios de trabajadores y trabajadoras de las Universidades Nacionales acumulan 16 meses consecutivos de caída real, registrando en febrero de 2026 una nueva baja del 0,7%. Desde noviembre de 2023, la pérdida alcanza el 32,8% en términos reales, ubicando los ingresos del sector por debajo de los niveles del año 2002.
En un contexto de alta inflación, que acumula un 280,5% en poco más de dos años de gestión del gobierno actual, los salarios universitarios crecieron apenas un 155,8%, generando una brecha que continúa ampliándose. Para recuperar el nivel salarial de noviembre de 2023, sería necesario un incremento inmediato del 48,7%.
El impacto del ajuste también se refleja en la masa salarial: se estima que, entre 2024 y 2026, el gobierno habrá recortado 5,6 billones de pesos al conjunto de trabajadores docentes y nodocentes de las universidades nacionales.
En paralelo, el Presupuesto 2026 profundiza esta tendencia, con una caída real del 13,6%, que se suma a retrocesos acumulados del 36,1% desde 2023 y del 44,6% desde 2015. El financiamiento universitario pasará a representar apenas el 0,434% del PBI, muy por debajo del 0,718% registrado en 2023, lo que equivale, en términos reales, a haber perdido más de un año completo de financiamiento del sistema universitario.
La situación se agrava con el recorte en áreas clave como la Secretaría de Educación, cuyo presupuesto acumula una caída del 52,7% en tres años, y el sistema científico-tecnológico, que sufre reducciones superiores al 50%, afectando organismos fundamentales como el CONICET.
Este escenario impacta de manera directa en la calidad educativa, la investigación y las condiciones laborales en las universidades públicas. Frente a este panorama, se reafirma la necesidad urgente de recomposición salarial, financiamiento adecuado y políticas que garanticen el sostenimiento del sistema universitario público. Sin salarios dignos y sin presupuesto, no hay universidad pública de calidad.