COYUNTURA SOCIOLABORAL

Compartimos a continuación un análisis de la dura realidad social y laboral de nuestro país realizado por el Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CEDTyD) de la Universidad Nacional de San Martin.
La evolución de los indicadores socioeconómicos y laborales del primer semestre de 2017 explica la incertidumbre que está presente en muchos de los hogares de los argentinos. El impacto de las políticas puestas en marcha a partir del cambio de gobierno ha alterado el presente y las expectativas futuras de las familias y las empresas y, por lo tanto, ha modificado la organización de la vida cotidiana de todos los sectores. El golpe ha sido más fuerte sobre los trabajadores de las empresas medianas y pequeñas y los sectores de ingresos medios y bajos.
Julio 2017, Equipo CETyDAlgunos datos que caracterizan la actual situación:

  1. El análisis de las series de empleo y actividad económica evidencia que el modelo económico vigente redujo, en mayor medida, el empleo registrado durante la fase contractiva mientras que durante la incipiente etapa de recuperación creó una menor cantidad de puestos de trabajo.
  2. En 2016 se quiebra la tendencia ascendente de la participación de los asalariados en el ingreso que venía aumentando sistemáticamente desde el 2003.
  3. Los últimos datos disponibles (primer trimestre de 2017) ponen de manifiesto una tasa de desocupación que es la más elevada de los últimos 10 años, y niveles crecientes de precariedad laboral entre la población ocupada.
  4. Leve crecimiento del trabajo registrado, compuesto por un virtual estancamiento del empleo asalariado en empresas privadas y un crecimiento en la participación de las modalidades contractuales con menos beneficios laborales (precarización).
  5. Durante el año 2016 se redujo la cantidad de empresas formales con trabajadores registrados, fenómeno que impactó mayormente al segmento de las PyMES.
  6. El salario medio real de los trabajadores se mantiene sensiblemente por debajo del nivel alcanzado en noviembre de 2015. Desde entonces, un trabajador registrado del sector privado con una remuneración promedio ya perdió poder de compra equivalente a más de un salario mensual.
  7. Sin acuerdo en el Consejo del Salario, el gobierno fijó el mínimo “por decreto”. Es la primera vez que no hay consenso. Según la inflación prevista para este año, el Salario Mínimo se ubicará hasta un 10% por debajo del poder adquisitivo que tenía en noviembre de 2015.
  8. En un contexto de precarización laboral y contracción del nivel de ingresos, la conflictividad laboral—medida a través de la cantidad de huelguistas y de jornadas no trabajadas—es la más elevada de los últimos 5 años.

 

FUENTE: CETyD UNSAM