Todo nuestro apoyo al pueblo chileno en estos aciagos días

Durante los últimos días hemos sido testigos del desenlace que las políticas económicas y sociales de modelos Neoliberales han tenido en el país vecino de Chile. El profundo aumento de la desigualdad social producto de la privatización de servicios públicos indispensables como la salud y la educación, nos convoca -a pocos días de nuestras elecciones nacionales- a proteger en nuestro país estos mismos servicios, y a reflexionar sobre la ineficacia de estos modelos.

Nuestros hermanos chilenos necesitan de nuestro apoyo y comprensión, pero sobre todo de la visibilización de la problemática social y política que están atravesando, ante una escalada de violencia que nos recuerda a aquellos siniestros días en que dictaduras cívico-militares avanzaban por todo Latinoamérica.

Nos solidarizamos con todo el pueblo chileno, especialmente, con los trabajadores docentes, no docentes y estudiantes de sus universidades. Difundimos su pedido de diálogo, a través de la declaración pública del Consorcio de Universidades del Estado de Chile.

Esperamos que en las próximas elecciones democráticas los pueblos de Latinoamérica podamos frenar la embestida neoliberal que acecha desde hace varios años. Desde la Argentina, podemos sentir los vientos de cambio.   

A continuación, compartimos la declaración de los docentes y autoridades universitarias chilenas, emitida el pasado 21 de octubre.

DECLARACIÓN PÚBLICA: LAS UNIVERSIDADES ESTATALES DE CHILE ANTE LA URGENTE NECESIDAD DE DIÁLOGO POR LA EQUIDAD Y COHESIÓN SOCIAL

Los rectores y rectoras de las dieciocho Universidades del Estado de Chile, queremos expresar nuestra opinión frente a los hechos que se están desencadenado en nuestro país.

  Las grandes movilizaciones sociales de los últimos días han dejado en evidencia un profundo malestar de la sociedad chilena producto del modelo social, cultural y económico que hemos construido desde hace décadas y que no ha sido capaz de disminuir la desigualdad y promover la cohesión social de nuestro país.

  Se proclamó que la privatización de servicios públicos fundamentales, como la educación, la salud, las pensiones, el transporte y los servicios sanitarios serían el mecanismo para que la integración social en base al esfuerzo personal y el individualismo meritocrático permitiera un desarrollo con prosperidad para todos y todas. Esto no ha ocurrido. Por el contrario, las medidas implementadas bajo los principios de este modelo han sido ineficaces como lo demuestra el aumento de la desigualdad social, visible en la brecha de ingresos entre los deciles más ricos y pobres, la segregación social y urbana, y en el acceso a la educación y a la salud, entre otros servicios fundamentales.

  En este contexto, propiciar el diálogo y la no violencia requiere necesariamente de un nuevo pacto social cuyo horizonte y acciones propendan a retomar la senda de la cohesión y la justicia social.

 Las universidades estatales, como espacio para la comprensión y el diálogo en estos procesos de cambio tan significativos, ofrecemos a nuestras autoridades políticas y a la sociedad regional y nacional a la cual nos debemos, todas las capacidades de nuestros estudiantes, académicas y académicos y de la comunidad universitaria en general, con creatividad, libertad y tolerancia para aportar en esta urgente tarea.  Estamos frente a una oportunidad única e histórica que no podemos desperdiciar.